martes, 12 de abril de 2016

BANCO DEL TIEMPO EN EL FIGUEROA

Para toda la Comunidad educativa la palabra banco tiene connotaciones negativas. Siempre se vio como un lugar agradable y afable, como un espacio seguro donde guardar nuestros ahorros y con  un personal cercano y conocido desde tiempo inmemorial, pero con el transcurrir del tiempo, resultó ser una cueva oscura, un callejón sin luz y una gruta sin salida ni escapatoria.
Desde nuestro territorio educativo, hemos cambiado el significado de esta palabra para llevarla a la orilla de la solidaridad, del apoyo entre nuestros miembros, en definitiva, la hemos vuelto a bautizar con el agua bendita del compromiso con la colectividad. Nosotros si podemos decir, que ha nacido la banca amiga.
Nuestras necesidades básicas no se cubren con los paupérrimos presupuestos de la Administración. Escasea el dinero para adecentar nuestro centro y todos sus miembros han decidido aportar sus capacidades para que el sueño de tener un centro digno, se cumpla.
En una asamblea se acordó crear este banco para dar respuestas a la gran cantidad de problemas relacionados con la infraestructura. Así se creó el banco de servicios y nuestros clientes-alumnos-vecinos nos regalaron su tiempo, su experiencia y sus habilidades.
Más de sesenta personas forman parte de nuestra cartera de clientes y delante de un escrito firmado, se comprometen a trabajar para la Comunidad en concretos espacios de tiempo (mañanas, tardes o fines de semana). Esta iniciativa ha tenido tanto éxito porque, a diferencia de los bancos, confían en este proyecto tan ilusionante, que lleva más de tres décadas de vida.
Uno de los primeros proyectos de nuestro banco del tiempo ha sido pintar dos de nuestras aulas ,que llevaban más de treinta años desnudas de pintura, Para esta aventura hemos contado con compañeros/as que han ofrecido sus herramientas, su experiencia y su tiempo.
Orgullo y satisfacción son palabras que resumen este primer trabajo

Ramón Seva




1 comentario:

  1. Espero que este comentario no se admita como una indirecta hacia los lectores, pero el centro necesita mucha ayuda por parte de nosotros.
    JUAN JOSE

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